Filandón de presentación del IV Festival Folk de Cabreira

29 de junio de 2007

Mañana sábado 30 de junio, a las 21:30 se presentará la cuarta edición del Festival Celta de Cabreira 2007 en el Bar Folk Lusitania, situado en la calle Virgen de Velilla (LEÓN). Actuará el duo TARNA y finalizará con un Filandón, o como se llama en Cabrera, un serano.

El festival sigue fiel a sus comienzos. Tres días de música tradicional en un paisaje tan singular como el que ofrece Cabrera. De los sonidos más tradicionales al folk más contemporáneo. Este año, el festival se traslada a Valdavido (Truchas) y celebrará un fin de semana repleto de sonidos celtas, el 16, 17 y 18 de agosto. "Por cuarto año consecutivo, lucharemos para mantener nuestra cultura y nuestras raíces. Queremos seguir creciendo", afirman desde la organización.

Las novedades irán apareciendo en la web www.festivaldecabreira.es.vg

Os advierto que habrá un representante de la Casa de León de Méjico; es un chico que se llama Enrique Suárez, y he tenido la fortuna de haberlo conocido hoy. Si alguien le deja una gaita, nos deleitará con alguna canción de la tierra (leonesa).

LA PERSONALIDAD DE LOS PUEBLOS DE LA CORONA LEONESA SEGÚN LAS CRÓNICAS MEDIEVALES (I)

19 de junio de 2007

A lo largo de la lectura de las distintas crónicas medievales me he ido encontrando pasajes en los que se describe la presunta mentalidad de los pueblos de los distintos territorios de la Corona de León. Y digo “presunta” porque, por supuesto, son opiniones personales del autor de cada crónica, aunque muy posiblemente estas opiniones eran la “vox populi” entre sus paisanos. Es decir, que el origen geográfico o el entorno social de los “historiadores” será determinante.

orona Leonesa:
Aunque ya lo he repetido en varios artículos, por lo general estuvo compuesta por los reinos de León, Galicia, Asturias y Castilla, y por el territorio de la Extremadura (entendida en un sentido amplio como todas las regiones situadas al sur del Duero). A continuación os expongo por origen geográfico las referencias que me he encontrado sobre el carácter de cada pueblo. Que conste que tan sólo reflejo referencias puntuales que me he encontrado, y que por una u otra razón, he apuntado en mis cuadernos de notas.


Gallegos y leoneses

En ocasiones vienen citados juntos, sobre todo cuando el autor de la crónica es castellano. Así en la Historia de los Hechos de España, de Rodrigo Jiménez de Rada, se dice: “(..) y caer al amanecer sobre los leoneses y los gallegos, que estarían desprevenidos, pues aquellas gentes solían pavonearse y ridiculizar a los demás en los momentos de triunfo, y lanzar graves amenazas en los de derrota”. Tan sólo recordar que el autor es de origen navarro, si bien estuvo al servicio de Fernando III.


Las opiniones sobre los gallegos son fáciles de encontrar en la Historia Compostelana, si bien no suelen ser todo lo positivas que cabría esperar. Por ejemplo, se dice: “Pues los gallegos tienen por costumbre el chisme y el dejar caer en los oídos de los príncipes unas veces verdades, otras mentiras” (pág. 251).


“Los hombres de Galicia son chaqueteros y seguidores de la fortuna” (pág. 256).


“Pero, ¿para qué referirse a las costumbres de la mayoría de los gallegos? Son compañeros de la fortuna, se crecen en la prosperidad, en la adversidad se quiebran, un leve soplo los conduce a cualquier parte, consideran la mayor libertad cambiar de señores y rebelarse contra los suyos; siguen al dinero, no a la justicia, y para ellos es pecado que cada uno se contente con lo suyo; están siempre dispuestos a murmurar algo nuevo en los oídos de los poderosos, a criticar y denigrar a sus señores y a sus amigos; el arte de la adulación es bien conocido por ellos; aman el perjurio y la traición.” Aunque el autor añade a continuación: “Pero quisiera haber dicho estas cosas sin ofender a los buenos gallegos”. Según la traductora y editora, esta frase podría ser una interpolación de algún escribano gallego escandalizado por el pasaje anterior. De hecho, el texto continúa así: “Por lo demás, si insistiese en narrar tales costumbres, antes se acabaría el día que la materia” (pág. 256).


Otro pasaje: “(…) algunos que ya habían abandonado al rey niño [Alfonso VII] y se habían pasado a la reina [Urraca], costumbre propia de Galicia” (pág. 257).


“Los gallegos, seguidores como he dicho más arriba de la fortuna (…)” (pág. 258).


“El obispo, porque conocía las costumbre de algunos gallegos, los había unido a sí por medio de un juramento” (pág. 263).


“Oh nefanda traición de Galicia! Aquellos a los que el obispo consideraba muy íntimos, quienes comían con él al mismo tiempo, éstos deseaban con todo su corazón aniquilarle” (pág. 265).


“¡Oh pérfida fidelidad gallega!” (pág. 280).


“Pues hay muchos que se complacen en dañar a otros, aunque no les aproveche a ellos, para impedir el beneficio de los otros. Especialmente lo hacen los gallegos” (pág. 305).


“Pues la gente gallega ansía saber las decisiones secretas de este tipo y pocos entre ellos son los que guardan fielmente lo que se les confía”. (pág. 331).


“Pero ¿quién hay en Galicia amante de la verdad y de lo sagrado? ¿Quién hay allí seguidor de la justicia y de las otras virtudes? Pues allí casi todos, compañeros de la fortuna, siguen lo contrario de las virtudes, pocos son los considerados fieles: No hay nadie que haga el bien, ni uno siquiera (pág. 360).


¿Cómo es posible que en una de las principales obras de la cronística gallega aparezcan estos comentarios tan sumamente desfavorables hacia los gallegos? Pues sencillamente porque esta parte de la Historia Compostelana parece estar compuesta por Giraldo, el eclesiástico de origen francés. Pero en el resto de la obra hay multitud de alabanzas hacia los gallegos: de ellos se dice que “eran valientes en la guerra” (pág.202), y se los suele ensalzar en las hazaña guerreras y en la defensa de la causa de Alfonso VII.


Curiosamente, el Poema de Almería, incluido en la Chronica Adefonsi Imperatoris, al describir el ejército gallego no hace referencia a la idiosincrasia ni a la personalidad de estas gentes (cosa que sí hace con otros ejércitos): tan sólo destaca su número.


El Codex Calixtinus, la guía medieval del Camino de Santiago escrita por el francés Aymeric Picaud, dice que "los gallegos son el pueblo que, entre los demás pueblos incultos de Hispania, más se asemejan a nuestra nación gala, si no fuera porque son muy iracundos y litigiosos". No es descartable que el autor englobe a los leoneses dentro de los gallegos, ya que los pueblos a los que describe anteriormente son los castellanos y los hombres de Tierra de Campos, y aparentemente se salta a los de León.

DESMAYO EN EL AYUNTAMIENTO DE LEÓN

16 de junio de 2007

A las 10:20 grabé este vídeo en el Pleno de constitución del nuevo Ayuntamiento de León.



Tenéis la noticia en Reportero Digital León. Yo estaba grabando a Francisco Fernández, quien juraba su cargo como concejal de la corporación municipal, justo antes de que se procediera a la votación que le nombraría alcalde. Había llegado un pelín tarde al Ayuntamiento viejo, por lo que tuve que conformarme con ponerme de frente a los que componían la mesa que controlaba la votación y los nombramientos, pero tenía de espaldas a los políticos que iban saliendo. Todos los demás medios tuvieron más suerte, y podían grabar en la situación inversa, por lo que me imagino que fui el único que pude registrar la escena de frente.

La concejala María Rodríguez García (del PSOE, a la derecha en la imagen), que es la más joven dentro de la nueva corporación, sufrió un desvanecimiento durante la jura de Francisco Fernández, pero, como yo estaba concentrado en grabar a éste último, no me di ni cuenta de lo que había pasado. Al final me enteré por el revuelo que se montó entre los asistentes más próximos, y después pude comprobar que toda la escena del desmayo había quedado grabada en mi cámara.

Tras ser atendida por sus compañeros y asistentes, el pleno de investidura prosiguió con normalidad. Antes de sufrir su desvanecimiento la concejala tuvo un ligero lapsus jurando su cargo "como alcalde" y no como "concejala". Instantes después se desvaneció. El público, comprensivo en estos momentos de tensión, ovacionó a María Rodríguez después de que ésta se recuperara.

El vídeo lo tengo en una calidad muchísimo mayor de la que ofrece YouTube, y así es más gracioso, porque se aprecian mucho mejor los detalles. Toda la escena me ha parecido muy simpática, porque al final fue un susto sin importancia, y por eso he querido compartirlo con los lectores de "Corazón de León".

EL REINO DE LEÓN A MEDIADOS DEL SIGLO XVI SEGÚN AMBROSIO DE MORALES

12 de junio de 2007

Hace poco he estado consultando un libro de Ambrosio de Morales, un polifacético humanista del siglo XVI que en 1572 realizó un viaje por distintos reinos del norte de España por mandato de Felipe II. La obra se titula, precisamente, “Viage de Ambrosio de Morales por orden del Rey D. Phelippe II a los Reynos de León, y Galicia y Principado de Asturias para reconocer las reliquias de santos, sepulcros reales y libros manuscritos”, aunque la que he manejado ha sido una edición facsímil de la edición que realizó a su vez el Padre Enrique Flórez en 1765.

Me interesaba hojear este libro por varias razones: en primer lugar, para comprobar qué se entendía por “Reino de León” a mediados del siglo XVI. Y en segundo, sencillamente por si encontraba alguna referencia interesante acerca de León.

Como ya hemos dicho, Ambrosio de Morales escribió este libro por orden de Felipe II, y el autor se toma la molestia de transcribir la real cédula en la que se le transmite el mandato de ir “a las Iglesias y monasterios de los nuestros Reynos de León, Galicia y Principado de Asturias”.

El Índice de la obra divide en territorios las zonas que visitó el erudito, si bien de una forma bastante imprecisa, ya que sigue el orden del viaje, por lo que comienza en el “Reino de León” (el autor salió de Alcalá de Henares), sigue por el “Principado de Asturias”, recorre el “Reino de Galicia”, y regresa por el Bierzo, Astorga, Sanabria y Zamora, aunque no engloba estas localidades bajo ningún epígrafe geográfico. En todo caso, como veremos, a estos últimos los considera territorio del Reino de León.

Estas son las localidades que visitó Ambrosio de Morales en su primera visita al “Reino de León”: Valladolid, Palazuelos, San Isidoro de Dueñas, Villa-Muriel, Palencia, Colegial de Husillos, Santa Cruz de Husillos, Frómista, San Zoil de Carrión, Benevivere, La Vega, Sahagún, San Pedro de Eslonza, Sandoval, León, San Miguel de Escalada, San Toribio de Liébana, Piasca, Naronzo (creo que este nombre lo copié mal), Celorio y San Antolín.

A éstas podríamos añadir las localidades que cita Ambrosio después de visitar Asturias y Galicia: Villafranca del Bierzo, Carracedo, San Andrés de Espinareda, Ponferrada, San Pedro de Montes, Compludo, Astorga, San Martín de Castañeda, Nogales, Benavides, Moreruela, Zamora, Valparaíso, La Espina, Bueso, San Mancio, Matallana, Bamba, Aniago y La Mejorada. Algunas de estas últimas poblaciones se encuentran en la actual provincia de Valladolid.

Como vemos, en el siglo XVI se considera que, ya sea en parte o bien por entero, las actuales provincias de Valladolid, Palencia, León y Zamora pertenecían al Reino de León. En todo caso, nos quedamos sin saber la adscripción de Salamanca, ya que Ambrosio de Morales no pasa por esa provincia, pero si observamos con detenimiento el mapa de la misma época que incluyo al final de la entrada, veremos que en su mayor parte también estaba considerada leonesa, exceptuando una estrecha franja del sur.

En cuanto al Bierzo, éste recibe un tratamiento especial dentro del libro de Ambrosio de Morales. Veamos cómo lo define el propio autor: “El Vierzo es una Región que cae entre Galicia y el Reino de León, y está encerrada entre los dos Puertos de Rabanal acia Castilla, y el Cebrero acia Galicia”. Pero, curiosamente, hacia el final de la obra, cuando hace el recuento de los cuerpos de santos enterrados en los diferentes reinos que ha visitado, concluye diciendo lo siguiente: “También cuento por de Galicia á S. Pedro de Montes, Monasterio de Benitos, aunque es en el Vierzo, que ya es del Reyno de León”. Probablemente hace esta mención tan extraña porque Galicia ocupa el último lugar en este recuento, y anteriormente se le olvidó incluir a este monasterio en el Reino de León. Y es que toda la obra rezuma cierta improvisación y desestructuración, como si Ambrosio hubiera tenido mucha prisa en acabarla.

Como hemos dicho, este recuento de cuerpos santos lo hace agrupándolos por reinos. En el de León, incluye los que se encuentran en León, Sahagún, S. Zoyl de Carrión (Palencia), Villanueva de San Mancio (Valladolid), y Zamora, además del mencionado Monasterio de San Pedro de Montes, que aparece al final del recuento de Galicia.

Como curiosidades anecdóticas, señalaré que de la iglesia de San Marcelo de León dice que la llaman “corruptamente” San Marciel, nombre que aparece en algunos documentos medievales en leonés de San Isidoro; y que al hablar de la tumba de Alfonso VI en Sahagún describe el sarcófago de la siguiente manera: “En medio de la Capilla mayor está enterrado el Rey D. Alonso el VI con harta magestad de sepultura, sobre Leones grandes de alabastro”.

Resulta muy interesante el listado de tumbas regias de San Isidoro de León, porque lo hizo mucho antes de que los franceses devastaran el Panteón. Podéis ver la lista en este archivo PDF. Por cierto, uno de los sarcófagos pertenecía al cadáver de Sancho Garcés III, y una inscripción narraba cómo lo había trasladado su hijo Fernando I desde Oña.


Hispania en la década de los 70 del s. XVI

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